hazte seguidor animado

VENTANA DE AVISO


AVISO Si trabajas el 20-N tienes derecho al cobro de unas horas. Recuerda, en el momento de votar solicita en la mesa electoral tu justificante de asistencia para presentarlo en la empresa.

lunes, 4 de enero de 2016

Cómo diferenciar entre fecha de caducidad y consumo preferente

Un producto caducado puede afectar a tu salud, pero si pasa su consumo preferente sólo perderá propiedades

08/07/2011 por: Practicopedia
Seguro que has visto en numerosos productos las leyendas de "fecha de caducidad" o de "consumir preferentemente antes de", pero no sabes exactamente cuál es la diferencia entre ellas o qué implican exactamente. Aquí te lo contamos y también te detallamos otros productos que pueden venderse sin fecha, para que sepas distinguirlos cuando vayas a comprar y para que no desperdicies alimentos.

1º La fecha de caducidad.
Por fecha de caducidad se entiende que un producto no se debe ingerir a partir de la misma con el fin de evitar posibles daños en la salud. No obstante, se puede consumir el producto hasta el mismo día en el que aparece la fecha.
La fecha de caducidad se utiliza en productos muy perecederos: pasteurizados (leche, yogurt, cremas), carnes o envasados al vacío.
Se indica la leyenda "Fecha de caducidad" seguida de la fecha, que consistirá en día, mes y año, en este orden.

2ºEl consumo preferente.
Si se trata de alimentos de mayor duración aparecerá en el envase una fecha de "consumo preferente", que indica que su contenido, después de ese día, ya no ofrece toda su calidad al consumidor. Hasta dicha fecha el producto mantendrá todas sus propiedades, siempre que se conserve adecuadamente.
Se utiliza en alimentos con poca agua (aceite, legumbres, cereales), deshidratados (purés, sopas), esterilizados (latas, cajas de leche) y en huevos.
La fecha estará compuesta por la indicación clara y ordenada de día, mes y año. No obstante, en los alimentos cuya duración sea inferior a 3 meses, bastará con indicar día y mes. Para intervalos de duración entre 3 y 18 meses, bastará indicar mes y año. Por último, para alimentos cuya duración supere los 18 meses, bastará con indicar el año.

3ºAlimentos pasados de fecha.
En ambos casos, la fecha indica el momento concreto en que termina el período de comercialización de un producto y, por tanto, de su retirada de los comercios. Conviene saber que si una persona adquiere un alimento 'pasado de fecha' tiene derecho a que el vendedor se lo restituya por uno cuya fecha de caducidad o de consumo preferente no haya pasado.

http://comida-y-bebida.practicopedia.lainformacion.com/no-te-lo-pierdas-en-comida-y-bebida/como-diferenciar-entre-fecha-de-caducidad-y-consumo-preferente-1


POR FAVOR, NO DEJES DE VOTAR ESTE ARTÍCULO A CONTINUACIÓN. GRACIAS

Historias de gasolinera: ¡Suelta el móvil!

Historias de gasolinera: ¡Suelta el móvil!

gasolineraCada vez más la gasolinera se está convirtiendo, poco más o menos , que en una sala de operaciones o mejor, en la consulta de un dentista. Todo el mundo la teme y no sólo por los sablazos que te pegan cada vez que llenas el depósito de tu vehículo. De hecho podría decir que, la gasolinera, es uno de los sitios más peligrosos que suelo frecuentar semanalmente.
En primer lugar, te puedes encontrar con los que se dan a la fuga. Aquellos que tras llenar su depósito arrancan el coche, meten la primera y salen disparados. Por otra parte, hay que llevar mucha precaución con dejarse las llaves puestas o ir a pagar a la caja sin haber cerrado antes el coche. Puede que cuando vuelvas te hayan desvalijado. Además, si eres de los afortunados, no presenciarás el típico atraco que todos hemos visto por la tele en alguna estación de servicio.
Otra cosa de las que más asusta son los precios. Si observas la variación que experimentan a lo largo de la semana comprobarás que es más económico repostar a principio que a final de semana. Y no es que lo diga sólo yo, hasta el propio RACC ha hecho una serie de recomendaciones para que llenar nuestro depósito sea más barato.
Pero, lo último y lo que más me ha llamado la atención, ha sido lo que me ha pasado hoy cuando he ido a repostar.  Tras llegar y situar mi coche al lado del surtidor y pedirle al empleado que por favor me llenara el depósito, se me ha ocurrido mirar la pantalla de mi móvil para comprobar si tenía algún mensaje. La reacción no se ha hecho esperar y el gasolinero me ha dicho: ”suelta el móvil”. Y yo, que he nacido en Babia, le he dicho: ”Pero si no estoy conduciendo”. A lo que él ha contestado: ”Ya, pero es que está prohibido y están multando”.
Tras poner cara de pasmo ha empezado el diálogo. La verdad es que con mi despiste nunca he visto ningún cartel de prohibido móviles en las gasolineras pero, es cierto, lo hay. Sabía que estaba prohibido cargar combustible con el motor, las luces o la radio encendida pero, lo que no sabía es que el Reglamento General de Circulación en su art.115 prohibe además cargar combustible con el teléfono móvil encendido. Es decir, que cada vez que vamos a echar gasolina deberíamos apagar los teléfonos.
Y ¿de verdad esto lo hace alguien? Yo podría jurar que he visto a fuerzas de seguridad repostando con móviles, radios y walkie talkies encendidos. Es decir que ni los que tienen que dar ejemplo, lo dan.
El caso es que mi gasolinero ya me ha advertido de que se están vigilando las gasolineras y ya se han puesto las primeras multas por hablar con el teléfono en las estaciones de servicio seas conductor o copiloto. Tampoco nada de whatsapps, ni conexiones a Internet ni mensajes de textos. El móvil tiene que estar estríctamente apagado porque, de lo contrario, eres susceptible de recibir una multa de unos tantos euros y perder puntos en tu carnet de conducir.
El decreto ley 1428/2003 del Reglamento General de Circulación es el que prohíbe repostar con un teléfono móvil encendido. La ley entró en vigor  hace algo más nueve años, pero estoy segura de que son muchos los que no saben que a la hora de poner gasolina el teléfono debe estar apagado.
La justificación de esta ley viene condicionada porque las radiaciones electromagnéticas de los móviles podrían provocar explosiones. Algo que según los expertos, es muy improbable, pero, más vale prevenir no? O al menos esta es la excusa por la que se aprobó esta ley.
No sé si alguno de nuestro teléfonos móviles será capaz de provocar alguna explosión algún día pero lo que sí sé es que si no quieres que te provoquen un disgusto apaga el teléfono (o disimula que está desconectado y sobre todo no te olvides de ponerlo en silencio) cuando vayas a  repostar. Así podrás llenar el depósito sin vaciarte del todo el bolsillo.
.
Artículo de http://vanessagregori.com/2013/06/19/historias-de-gasolinera-suelta-el-movil/

Nota del administrador: Luego va Cepsa y crea Cepsa Pay para repostar desde el móvil, eso si, advierte que antes de repostar y desde dentro del coche, pero... ¡ya les vale a los de la competencia! Con el lío de los botones que se suele hacer la gente, ¡locos! ¡suicidas!
  POR FAVOR, NO DEJES DE VOTAR ESTE ARTÍCULO A CONTINUACIÓN. GRACIAS

MI HISTORIA

Prólogo.

Ya llevaba diez meses trabajando en Málaga en una empresa de electricidad, cuando a primera hora de la mañana…
Ring…….ring……..ring……..
- ¿diga?
- ¿Qué pasa Juan, por donde andas?
- ¿quien eres? -le pregunté- es que voy conduciendo y no lo he mirado.
- ¿quien voy a ser? ¿No me conoces por la voz?
- Pues ahora mismo, no… ¡Ah si, el Migue! ¿Qué te cuentas?
- ¿Dónde estas?
- Estoy en Jerez de la frontera, ¿porqué?
- ¿Te acuerdas que me dijiste que cuando hubiera un hueco en la gasolinera me acordara de ti?
- Si, claro.
- Pues vente para Málaga ya.
- Pero…
- ¡Te he dicho ya!, para esta tarde a las seis en la estación de servicio.

Bueno, mi mote es “el bochinches” y ya tendré momento de contaros porqué me lo puso un buen amigo en esta larga historia que empieza desde aquí, para no aburriros, y de cómo un pueblerino se fue a Málaga a buscarse las habichuelas como se dice, con una mano delante y otra atrás, teniendo que vender su moto, una flamante Ducati 900 supersport bicilíndrica, con los cilindros en V y 13.000 Km., para poder tirar hacia delante en esta aventura, por así decirlo.

Pues eso, era el 2003 cuando decidí irme del pueblo a la casa de un buen amigo (de los que ya no quedan) en Málaga, en un pequeño pisito de 50 metros cuadrados con cochera y trastero, hasta que encontrara trabajo y un piso por la zona para poder alquilarlo.

Mi amigo Miguel Ángel soltero por aquel entonces, se ofreció sin pensarlo demasiado y me abrió su casa. En la primera semana de estancia en ella me puso en contacto con sus amistades y pronto encontré un trabajo como electricista, pero fuera de Málaga, montando supermercados Superplús y Aldi por Andalucía.

Así pasaron rápidamente 10 meses, trabajando 12 horas diarias de lunes a sábado hasta el mediodía, compartiendo nuestras vivencias en el escaso tiempo que coincidíamos juntos, él como expendedor-vendedor en una gasolinera de Campsared en la autovía hacia Sevilla,  y yo “El bochinches” contándole las mías en esta pequeña empresa gestionada por una criatura sin ningún tipo de escrúpulo hacia la clase trabajadora.

Me acuerdo que era tal el cansancio que tenía en esta empresa de electricidad, que cuando llegaba el fin de semana, no me apetecía nada más que llegar a casa y cerrar los ojos. Hasta en el cine viendo películas me dormía, y los cabrones de mis amigos me preguntaban luego en la salida, si me había gustado, entre carcajadas y burlas.

Así, nos dijimos que, cuando hubiera oportunidad me llamara sin pensarlo mucho, que sus condiciones de trabajo no me disgustaban y que podría gustarme este trabajo de gasolinero aquí en Málaga.


Capitulo 1.

No tiene ninguna relevancia en esta historia, pero a los dos meses me emancipé a mi piso y mi pareja vino de su pueblo al que se fue una temporada para estar con su familia, después de mucho tiempo sin verlos. Lo digo por si alguien piensa, que sigo de ocupa en la casa de Migue o algo raro de lo que se lleva ahora de moda o en Telecinco, ¡¡¡pues no!!! Siento chafar a alguno del blog, no he sido nunca un okupa, ni me gusta la sodomía.

Así que seguimos con la historia.
Me despido de mis compañeros eléctricos no sin antes tener una larga conversación con mi antiguo jefe en el coche camino a Málaga. Me insistió que ese no era un oficio donde se adquiriesen conocimientos que me reportaran experiencia en futuros trabajos, y que me arrepentiría de tomar esa decisión de dejarle, aunque si yo lo había meditado y decidido,  pues que pasara por la oficina dentro de unas semanas, que la cosa estaba muy mal, y a ver si le daba tiempo y le pagaban unos pagares de antiguos trabajos ya acabados para abonarme el finiquito.

Ese fue el motivo por el cual me trajo en su coche desde Jerez de la Frontera hasta Málaga. Me advirtió que la pasta tendría que esperar un cierto tiempo, y que no aireara entre mis antiguos compañeros el rumor de que estaba tieso como la mojama, cosa que nos tenía escamados, aunque yo ya procuré estar en constante contacto con ellos, para saber que día les pagaba el sueldo a final de cada mes.

El tiempo me demostró que sí, que estaba tieso, lo que se tradujo en no pocas veces, las que tuve que visitarlo para que me pagara todo lo que me debía, y luego estaba el finiquito de risa que redactó su secretaría, que decía que se lo había mandado la gestoría escrito con máquina Olivetti con poca tinta.

El caso es que al final accedí a renunciar a parte del salario, con tal de que dejara en paz en mi despedida con el trabajo a medio hacer, a sabiendas de que me costaría cobrar los pocos días del mes que llevaba trabajado, y todos los demás conceptos de ese surrealista y absurdo finiquito que me mostró aquel día en la oficina.

Bueno, pues llegué a Málaga a eso de las 16:00 de la tarde, me duché y me desplacé junto con mi amigo con una calor de la hostia en pleno Junio a la oficina del encargado (nunca supe si general, no creo, lo que si recuerdo es su nombre: Julio), donde me esperaban dos personas, él, como encargado de esa estación, y el que sería mi nuevo encargado, Rafalín. 

Sacaron mi contrato de una carpeta de encima de la mesa, y sin leerlo, raudo y veloz me dispuse a firmarlo, no fuera que alguno de los allí presentes se arrepintiera de aquello y todo se fuera al traste. Era un contrato de seis meses, no para la estación en la que estábamos, y en donde yo creía que sería, sino para otra no muy lejos de allí, en el margen izquierdo, pasado el centro penitenciario, a 18 km de Málaga.

O sea, la primera en la frente y sin avisar. Los dos, encargados de Campsared, uno, el de la mega-estación en el margen derecho de la autovía, camino de Madrid, con cafetería ajena a la empresa, con dos expendedores por turno, mañana, tarde y noches, en línea ascendente y con una sintonía que te cagas, con el, por aquel entonces,  jefe de zona de esa delegación, Manolo Checa, y el otro, el siempre atento a la conversación Rafalín, con poca experiencia en el cargo pero hombre en línea con lo que se espera de un encargado prometedor de Campsared.

- Ahora firma esto, ¿sabes que es?
- Pues no
- Es una conformidad de tu parte para limpiar los aseos.
- ¿Estás de acuerdo en firmarlo? cobraras tanto…
- Dame (como para decir que no, con los dos mirándome).
- Pues ya está, empiezas mañana.
- Muy bien, gracias.
- De nada, bienvenido a Campsared.
- ¿Tu coche es diesel?
- Pues no, gasolina.

Se miraron entre ellos, y rápido me dieron un apretón de manos para salir huyendo de la primera duda que tenía, que no era otra que la del kilometraje. Pero eso será en otro capítulo.

                                      *************************
NOTA: Lástima de historia sin completar, el compañero que me la envió, no quiso continuar con su relato.
Los nombres y lugares han sido modificados para preservar la identidad del autor.

FONDO MANIOBRA

.Subject: PROTOCOLO DEL FONDO DE MANIOBRAS

Hola a tod@s.

Como sabéis, hemos propuesto para tratar en el CNSS la elaboración de un Protocolo para que todas las personas sepan como tienen que proceder con el fondo de maniobra, que es la cantidad que se deja en la estación para los cambios.

Sabemos que la gente guarda sobres para no tener problemas con el cambio, sobre todo durante el turno de noche. En una estación de Madrid, tras un atraco al comprobar que robaron más de la cantidad que ordena las normas de seguridad y la empresa, les han dado una carta de apercibimiento a toda la plantilla.

Para intentar evitar que situaciones como esta se repitan queremos que se elabore un protocolo por escrito y que todas las personas de nuestra empresa lo conozcan y lo cumplan.

Para ello os pido que me mandéis todo lo que se os ocurra que se debe recoger en el protocolo. También quiero que me contéis las incidencias de las que hayáis tenido conocimiento relacionado con esto. Por ejemplo: gente a la que no les funcionan las tarjetas y no tiene dinero para pagar, gente que ha olvidado la cartera, gente que paga con un billete de 500€,……..

Porfa echadme un cable y contadme vuestra opinión y vuestras experiencias.

La próxima reunión del CNSS es el 13/12, si queréis mandadme algo hacedlo antes.

Un saludo.

***************


El 3 de diciembre de 2011 12:36, Alberto escribió:

Este es un tema amplio y en ninguna de las estaciones se realia de la misma manera.

Para empezar en todas se pasa un sobre diario o dos o tres, los que hagan falta a cambio del dinero de las monedas, o de los vales, o de lo que el encargado en un momento dado necesite y se le ponga un vale. Estos sobres corren de un turno a otro, un día tras otro, en un hueco tras otro contraviniendo normas y haciendo peligrar la integridad de ese dinero. NINGÚN ENCARGADO RECLAMA UN AUMENTO DEL FONDO FIJO, para suprimir la existencia de ese (o esos) sobre(s).

Casi ningún expendedor sabe distinguir entre el fondo de maniobra y el fondo fijo, y lo mismo bastantes encargados, creándose verdaderos galimatías entre lo que debe pertenecer a una partida o a otra.

Muchos expendedores tienen miedo de no tener billetes y guardan poniéndose de acuerdo, verdaderas barbaridades de dinero que nunca tocan.

No existe un protocolo claro de impagados con lo cual la hoja de reconocimiento de deuda es algo que está ahí, algunos utilizan y otros pasaan de ella. Además ese impagqdo carece de ningún control, puede estar semanas o meses formando parte del cambio, incluso alguien puede coger dinero y dejar un vale de impagado. NO SE TECLEA EN CAJA COMO FUGA POR LA NEGATIVA DE LOS ENCARGADOS, por si se incrementa el porcentaje de fugas o váya usted a saber. Se le coloca a los expendedores como falta de turno, eso si, se les permite anotar que la falta se debe a un impagado. Sin embargo informáticamente, eso no consta en ningún sitio.

En cuanto a los billetes grandes tampoco hay un criterio, hay encargados que te dices:"Está prohibido coger billetes de 500 €" contraviniendo claramente las normativas, pero como el expendedor es un mandao, ahí está, largando la barbaridad.

En fin, hay mucha mala praxis, los culpables la empresa, los encargados sabelotodo y los incautos de los expendedores, que siempre dicen "Si, señor, si señor" aunque tengan que esconderse los sobres en el culo.

Un saludo

TODO LO ANTERIORMENTE ESCRITO SON VERDADES COMPROBADAS EN MUCHAS (TODAS) LAS ESTACIONES QUE EN MIS MUCHOS AÑOS HE CONOCIDO (Salvo lo del culo, pero seguro que en alguna se hace.)


 

POR FAVOR, NO DEJES DE VOTAR ESTE ARTÍCULO A CONTINUACIÓN. GRACIAS

MARQUEE

POR FAVOR, NO DEJES DE VOTAR ESTE ARTÍCULO A CONTINUACIÓN. GRACIAS

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Cómo habría sido la entrevista de Bertín Osborne a Pablo Iglesias

Cómo habría sido la entrevista de Bertín Osborne a Pablo Iglesias

Un programa imaginario que nunca se celebró pero, que de haberse producido, sería más o menos así
La cámara avanza por el pasillo de la casa y se acerca a la puerta entreabierta del cuarto de baño. Pablo Iglesias está mirándose en el espejo haciendo muecas. Suena un teléfono móvil.
–¿Sí?
–Pablete, soy Bertín, ¿qué tal, macho?
–Nada, aquí, entrenando la cara de no estar enfadado frente al espejo.
–Oye, que estoy aquí abajo y no sé cómo funciona esto de los... (Bertín hablando para sí mismo) joder, ¿cómo se llamaba esto? Para una cosa que me ha dicho Fabiola antes de salir de casa... sí, hombre... los tele... algo...
–¿Los teleporteros, Bertín?
–Eso, eso.
–Tienes que llamar al de mi piso, al 6A, pulsa en la tecla, Bertín.
–Gracias. Es que nunca había visto algo así con tanto números y letras, en nuestro chalet unifamiliar con jardín amplio no tenemos de esto, ¿vivís ahí todos juntos o qué?
–Sí, se llama edificio de viviendas.
–Tenéis unas cosas más raras en Vallecas, tronco. Subo.
Bertín accede al portal y vuelve a presentar dificultades para tomar el ascensor. Finalmente, decide subir andando por sus cojones, que para eso es español. Mientras sube por las escaleras suena 'Karma Police' de Radiohead, dándole a la escena un tono bucólico de pop oligárquico que la audiencia siempre agradece. A la altura del quinto piso a Bertín se le aparece su ángel de la guarda: Manuel Campo Vidal. "Toma, Bertín, estas son las preguntas de Somoano" y se evapora con una cortinilla del Nodo. Bertín se emociona por lo del Nodo pero logra alcanzar el sexto piso.
Suena el timbre. Pablo Iglesias abre. Bertín Osborne está sudando a mares.
–Oye, Bertín, estás empapado, ¿quieres ducharte?
Bertín se lo toma como si fuera una pregunta de película de gladiadores para adultos y responde:
–¿El sudor es malo? ¡A ver! ¡Aquí esta el sudor! ¿Te hace algo? ¿Te muerde? ¿Salta y te coge de los huevecillos?
–Bueno, bueno, Bertín, tranquilo, que yo a ti no te he interrumpido, te dejo una camiseta de todas formas para que no cojas frío.
Salto de escena. Bertín Osborne y Pablo Iglesias están sentados en el sofá del salón. Bertín lleva una camiseta de Ska-P con una planta de marihuana bajo la que se puede leer la palabra 'legalización'. Pablo Iglesias va con camisa como si fuera Bertín.
–Oye, Pablo, ¿no tendrás un cojín por ahí? Es que yo soy muy macho, muy viril, muy español en definitiva, y en cualquier momento, ejem, ya sabes, se iza la bandera... y si no tengo un cojín encima pues para no violentarnos y no sé si me viste con Pedro Sánchez los dos con cojin...
–No tengo cojines, Bertín, lo siento.
–Bueno, pues ya me arreglo con esto –contesta algo airado Bertín.
Bertín estira la mano a la mesilla y toma el libro "Notas sobre la Revolución rusa' de Antonio Gramsci y se lo acomoda como si fuera un cojín. Pablo Iglesias se pregunta a sí mismo si de verdad este tipo de experiencias son necesarias para alcanzar la centralidad del tablero. Después recuerda que Rajoy quedó hasta gracioso en el programa de Bertín y se le pasa.
–Bueno, Pablo, ¿y tú cuándo empezaste a ser rojeras? Con lo fácil que es ser normal.
–No sé, de toda la vida en casa, escuchando historias, mis padres militaron en la clandestinidad contra el franquismo.
–¿Y algún recuerdo en especial?
 Recuerdo, con 10 años, el día que mi padre me llevó a conocer una huelga general. Eran los tiempos del gobierno socialista, a finales del 88 y mi padre me hablaba de la importancia histórica que tenía aquello, de la necesidad de defender los derechos de los trabajadores. Mi padre me habló como a un adulto. Aquella conversación que tuve con él me marcó a pesar de que yo era un niño.
–Luego ya, después del instituto, terminaste en la facultad esa de los soviets en la que se fuman porros y no se come carne, y conociste a Monedero, Errejón...
–Lo de Errejón es muy bueno. Yo llegue a la Facultad de Políticas después de haber hecho Derecho y me habían hablado de un chaval muy listo que entonces aparentaba como seis años. O sea, imagina la edad que podía aparentar Iñigo cuando tenía como 19 años, que es cuando yo le conozco. Él tenía 19 y yo 24 o una cosa así. Y le veo allí, sentado en la puerta de la cafetería, con un trocito de pan y al trocito de pan le estaba echando un sobrecito de azúcar. Y no pude evitar acercarme y decirle: "Pero, ¿por qué comes pan con azúcar?". Y me dice el pobrecito: "Es que es como un suizo". Claro, en ese momento me dieron ganas de adoptarle y, efectivamente, le adopté.
–Ay, qué entrañables sois los pobres, menos mal que hay telemaratones. No pensaste nunca entonces: "Algún día seré presidente del Gobierno".
–Ni de coña. ¡Ni de coña pensé nunca en ser presidente!. Además, hay veces que me pongo por la mañana a ver la tele y veo el parlamento y pienso: "Qué pereza me da". O sea, me parece muy interesante y, joder, la importancia que tiene intervenir en la historia y las cosas que podríamos hacer y todo eso, pero espero que me quede vida después de esto. Cuando termine esto querré gritar al mundo: "Bueno ya he cumplido con mi deber y ahora quiero volver a ser feliz". Y para ser feliz de verdad lo que quiero es dar clase y hacer el gamberro en cosas de tele y hacer cortos.
–Anda, si eso te vienes con Arévalo y conmigo, y hacemos el show juntos. Lo estoy viendo: "La casta y el coletas". Nos forramos, macho.
Pablo Iglesias suspira y sonríe, pero ya se le está poniendo cara de escuchar a Inda. Bertín sigue preguntando.
–Y en Bruselas te encontraste con nuestra majestad el rey Felipe VI, Dios le de muchos años de reinado y que no se rompa España, estoy de la independencia hasta los... ay, que se me va, a lo que iba, le regalaste al rey la serie de Juego de Tronos, ¿Por qué?
–En la serie, como en nuestro país,  hay un viejo mundo que se desmorona. Y en Juego de Tronos, como en 'El Príncipe', la política es solo lucha para conquistar o mantener el poder. Maquiavelo inaugura una visión moderna de la política como técnica propia y creía que...
–Ahora que lo mencionas, Pablo, qué cachondo Maquiavelo, qué majo es, estuvimos el otro día con Carlos Herrera los tres tomando unas copas, no veas qué risas.
–Maquiavelo está muerto, Bertín.
–Ah, no, yo me refería al otro, al torero -contesta Bertín y se pone a hojear el libro de Gramsci.
El programa afronta su recta final. Bertín y Pablo Iglesias están en la cocina.
–Chaval, deja de grabar un segundo –refiriéndose al operador de cámara–, mira, Pablo, yo ya sé cómo se usa una vitrocerámica, de hecho hago unas cocochas de miedo, pero la historia es que para mi personaje de machote español le viene fatal, así que si no te importa ahora voy a hacer un par de aspavientos y se me va a caer algún cacharro al suelo, pero no te asustes.
Definitivamente Pablo Iglesias piensa que con Inda se vivía mejor.
Bertín hace el machote mientras Pablo Iglesias cocina anchoas rebozadas.
–Pablo, ya no sois proetarras bolivarianos ¿no? Es que he leído, bueno, leer es un decir, que ya no apostáis por el proceso constituyente, que la Constitución de 1978 estuvo bien en su momento y que la OTAN ni tan mal.
–Como diría Errejón, Bertín, hemos podemizado España, pero el proceso es de ida y vuelta y nosotros nos hemos impregnado de España.
–Qué gloria escuchar tantas veces la palabra España, dios. Y, Pablo, cambiando de asunto, le contaste a Risto Mejide que tú en campaña procurabas practicar sexo.
–Ahí me has ganado, campeón.
Bertín se abraza a Pablo Iglesias. La imagen se ralentiza. De fondo suena 'Don´t look back in anger' de Oasis: So, I start a revolution from my bed...
Ahora llega el epílogo en el que Bertín juega a ping-pong con Pedro Sánchez y al futbolín con Mariano Rajoy. Bertín se ausenta de la cocina y vuelve con unas bolsas con tetrabriks de vino y varias botellas de Coca-Cola: "A esta hora en Vallecas se hacen litros, ¿no?". Pablo Iglesias simula un ataque epiléptico y el programa se da por finalizado. Bertín piensa: "Estos rojos son unos flojos". Y se lleva unas anchoas rebozadas a casa, la camiseta de Ska-P y el libro de Gramsci

(Las declaraciones de Pablo Iglesias que están enlazadas son literales -sí, lo de Errejón también- y han sido obtenidas de los libros 'Una nueva transición. Materiales del año del cambio' de Pablo Iglesias y 'Ganar o morir. Lecciones políticas en Juego de Tronos', coordinado por Pablo Iglesias; el artículo de Jabois en El País sobre el despertar ideológico de Iglesias; y las entrevistas del Gran Wyoming en El Intermedio y de José Ramón de La Morena en El Larguero).

Cenar a base de canapés: 2

Canapés para Navidad

Fácil y diferente
+

    Ingredientes

    1. Tostadas con pasas
    2. Foie
    3. 1 cuartomanzana
    4. Mermelada de frutos rojos
    5. Ralladura de naranja
    6. Almendra molida
    +

      Pasos

      1. Untamos el foie en las tostadas
        +
        • Colocamos una rodaja fina de manzana sobre el foie
          +
          • Colocamos un poco de mermelada sobre la manzana
            +
            • Aromatizamos y adornamos con la ralladura y la almendra
              +
              • ********************************************************

              Canapés fáciles

              Para Navidad o cualquier otro momento
              +

                Ingredientes

                1. Tostadas de canapés
                2. Tomate
                3. Bonito
                4. Mayonesa
                5. Aceitunas
                6. Nueces
                7. Queso (azul) para untar
                +

                  Pasos

                  1. Colocamos, de manera creativa, los ingredientes que deseamos conjugar en cada variedad de canapé
                    +
                    • Para el canapé 1: Ponemos el queso azul con las nueces (se podría añadir mermelada especiales como de higos)
                      +
                      • Para el canapé 1: Poner sobre las tostas una rodaja de tomate. Sobre el tomate un troco de bonito y sobre el bonito una cucharada pequeña de mahonesa. Pinchar una aceituna rellena con palillo.

                        ***************************************